EXPOSICIÓN VIRTUAL DE PINTURA SURREALISTA

Bienvenidos a la Exposición Virtual de Pintura Surrealista. En esta podrás conocer generalidades, características, los principales representantes y las mas destacadas obras de uno de los movimientos vanguardistas del siglo XX mas conocidos en la actualidad. En este espacio podrás adentrarte en la pintura Surrealista y llegar a darle el sentido y la interpretación adecuada a las obras aquí presentadas, las cuales fueron seleccionadas minuciosamente para ofrecerle al visitante un grato momento de esparcimiento y deleite.

El surrealismo nació oficialmente en 1.924 en París, con la publicación del "Manifiesto Surrealista", obra del escritor francés André Bretón, quien estimaba que la situación histórica de posguerra exigía un arte nuevo que indagara en lo más profundo del ser humano para comprender al hombre en su totalidad. Siendo conocedor de Freud pensó en la posibilidad que ofrecía el psicoanálisis como método de creación artística. Cabe mencionar que el Surrealismo no sólo afectó al mundo de la pintura, sino también al cine, la fotografía, el teatro y la poesía.

Para los surrealistas la obra nace del automatismo, es decir, cualquier forma de expresión en la que la mente no ejerza ningún tipo de control, y del mundo de los sueños Su verdadera realidad es aquella que no se ve, es decir, la que esta inmersa en los sueños y el inconsciente. Es por esta razón que el surrealismo es uno de los géneros del arte más difíciles de entender, porque la subjetividad es lo que hace posible la creación del artista.

En el surrealismo el arte se concibe como una forma de olvidarse de la realidad y buscar una manera de que el hombre se encierre en sí mismo; por algo su significado se deriva de dos raíces griegas: sub, que significa por debajo, y realismo que implica lo que realmente es, o sea, la realidad.

Esta tendencia busca inspiración al interior de la misma mente del artista y se olvida del pensamiento racional, porque la realidad no sirve para poner de manifiesto este nuevo sentido del arte. El tema del pintor no se halla delante de él cuando lo pinta, el material proviene de experiencias pasadas y de objetos vistos con anterioridad, cambiados y reagrupados después de un largo período de sumersión en el inconsciente.

CARACTERISTICAS

Los Surrealistas intentan plasmar por medio de formas abstractas o figurativas simbólicas las imágenes de la realidad más profunda del ser humano, el subconsciente y el mundo de los sueños.

Utilizan recursos como: animación de lo inanimado, aislamiento de fragmentos anatómicos, elementos incongruentes, metamorfosis, máquinas fantásticas, relaciones entre desnudos y maquinaria, evocación del caos, representación de autómatas, de espasmos y de perspectivas vacías.

El pensamiento oculto y prohibido será una fuente de inspiración, en el erotismo descubren realidades oníricas, y el sexo será tratado de forma impúdica.

Se interesaron además por el arte de los pueblos primitivos, el arte de los niños y de los dementes.

Los colores se mezclan en sus más variadas formas, pero lo principal es el detalle de los dibujos y la manera irracional en que éstos se colocan en el espacio, creando una belleza plástica innegable.

Preferirán los títulos largos, equívocos, misteriosos, lo que significa que importaba más el asunto que la propia realización.

PRINCIPALES REPRESENTANTES

La complejidad del movimiento surrealista, que más que una doctrina o escuela era una toma de postura frente a la realidad que les tocó vivir, explica la variedad de estilos. Se observan dos vertientes. El Surrealismo Abstracto, en el cual se crean universos figurativos personales a partir del automatismo más puro. Y el Surrealismo Figurativo cuyas obras exhiben un realismo fotográfico, aunque totalmente alejadas de la pintura tradicional.

Max Ernst (1891-1979)

Llegó al surrealismo procedente del expresionismo y el dadaísmo. Su pintura, muy influenciada por De Chirico, sobre todo en lo que se refiere a la estructura y tratamiento de la luz, fría e intensa, es laque mejor representa las imágenes inquietantes del surrealismo. Fue capaz de crear un mundo alucinante, alternativo a lo cotidiano (Napoleón en el desierto); todo ello, junto a su trabajo de investigación y búsqueda de nuevas técnicas, le convierten en uno de los principales exponentes del Surrealismo.

Ives Tanguy (1900-1985)

Representa sueños desligados a toda referencia a la realidad. Los horizontes, la sensación de infinito, la presencia de objetos misteriosos y sin correspondencia con la realidad objetiva y las alusiones a signos sexuales caracterizan su obra consiguiendo provocar angustia y misterio.

En su cuadro "Cita de las paralelas", el pintor nos representa un paisaje desolado y misterioso en el que abundan minerales y huesos que sorprenden e impactan al espectador.

René Magritte (1898-1976)

Ofrece cierta similitud con Chirico, es uno de los surrealistas más claramente simbolistas. Provoca el choque emotivo de color aplicado a formas realistas puestas en lugares y momentos inverosímiles. Realiza absurdas combinaciones de paisajes, arquitecturas, esculturas, ambientes externos e internos. Pintó obras capaces de producir un fuerte impacto visual, en las que aparecen asociaciones de imágenes desconcertantes, como en el cuadro "La isla del tesoro", en el que unas palomas con el cuerpo de vegetal y raíces clavadas en tierra simbolizan el angustioso contrasentido de la naturaleza humana.

André Masson (1896-1987)

Basó su obra en la liberación total de la acción de pintar, dejando que el fluido de gestos y trazos fuese totalmente espontáneo sin intervención alguna de la mente. Fue el creador de dibujos sobre arena, consistente en rociar arena sobre un lienzo en el que se había extendido de manera aleatoria cola de pegar. Tras arrojar la arena sobre el lienzo, se agitaba y la arena quedaba adherida a la cola formando imágenes que luego el pintor completaba.

Joan Miró (1893-1983)

Se unió al surrealismo después de haber experimentado en el modernismo, fauvismo y cubismo. Su carácter le fue conduciendo hacia un tipo de pintura muy personal en la que crea un mundo propio de colores vivos y figuras cada vez más esquematizadas que aparecen trasladarse por el lienzo, a imagen y semejanza de un microcosmos (El bello pájaro descifra lo desconocido a una pareja de enamorados).

Miró es considerado como el máximo representante del surrealismo abstracto, aunque fue solamente una fase dentro de su producción. Sus cuadros están llenos de poesía. Pinta con colores puros y tintas planas. La obra clave en su evolución es El carnaval del arlequín (1924).

Crea un mundo propio que se abre paso a la abstracción. Sus imágenes son simples, con pocos trazos, a la manera de los niños. Rechaza la perspectiva, el modelado, el claroscuro y el acabado minucioso. Traza signos abstractos, simples, que no tratan de expresar una idea, sino que desean bastarse a sí mismos y son extraídos de lo irracional.

Salvador Dalí (1904-1989)

Dalí es más escandaloso y extravagante de todo el grupo. Sus cuadros presentan figuras imposibles fruto de su imaginación.

Le caracteriza la provocación y su método "paranoico-crítico". Su primera etapa surrealista es furiosa y ácida, las formas se alargan, se descomponen o resultan de apariencia equívoca. Utilizará alusiones al sexo y la paranoia.

También son característicos sus relojes blandos, sus altas y destacadas figuras sobre un lejano horizonte y las vistas de Cadaqués. Su pintura resulta excepcional en sus calidades plásticas por la corrección en el dibujo y por la presencia de la luz, transparente y limpia.

GALERIA SURREALISTA

EL GRAN MASTURBADOR

Autor: Salvador Dalí
Fecha: 1929
Medidas: 110 x 150 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo
Se conserva en: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.

En este cuadro todo tiene su significado más o menos ambiguo. El elemento central es su autorretrato -que repetirá en muchos otros cuadros-, estilizado pero reconocible: la gran nariz, el color amarillento y cara alargada. Está claro que el protagonista de todas las alegorías es él, y pegado a su figura hay numerosos elementos con significados variados. El saltamontes, un animal que le producía pavor, lleno de hormigas que simbolizan la muerte. Un anzuelo como atadura a la familia, el león como deseo sexual, usa piedras como su pasado, una figura aislada como soledad.

El tema de la masturbación aparece en la mujer de estilo modernista que surge de su retrato y cuyo rostro esta cerca de unos genitales masculinos escondidos en unos calzoncillos ceñidos. Pegada a la mujer hay un lirio, que simboliza la pureza, una enrevesada forma de definir a la masturbación como la relación sexual más pura. Como es constante desde que la conoció, Gala aparece representada, en este caso en la pareja que está abrazada debajo de la figura principal. Las pestañas largas de todos los autorretratos de este estilo que se hizo Dalí representan la esperanza de cumplir sus sueños.

LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA

Autor: Salvador Dalí
Fecha: 1931
Medidas: 24 x 33 cm.
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Se conserva en: Museo de Arte Moderno, New York.

Un pequeño pero famoso cuadro de la época más surrealista de Dalí. El paisaje tiene influencias de los trabajos que realizó del mar en su juventud, hasta se puede reconocer el Cabo de Creus en la parte superior derecha. Aparece una vez más su retrato rodeado de relojes doblados, derretidos. Intenta reflejar en ellos la irrelevancia del tiempo; el único reloj no deformado está cerrado y lleno de hormigas que simbolizan muerte.

MONUMENTO IMPERIAL A LA MUJER NIÑA

Autor: Salvador Dalí,
Fecha: 1929
Medidas: 140 x 81 cm.
Técnica: Óleo sobre lienzo
Se conserva en: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.

Las imágenes del subconsciente son los temas que Dalí pretende plasmar en sus cuadros. Es lo que él denomina el método paranoico-crítico, que con el paso del tiempo lleva a su máxima expresión. Son cuadros que intentan liberar sus propios traumas, en especial los sexuales.

Vuelve a utilizar sus elementos habituales que simbolizan el deseo sexual, tigres o leones. La composición formal del cuadro es la que sigue en casi todas sus obras surrealistas, esto es, un ambiente infinito con un horizonte difuso en el que se acomodan los numerosos elementos que forman la unidad de la obra.


EL HOMBRE INVISIBLE
 

Autor: Salvador Dalí
Fecha: 1930
Medidas: 140 x 81 cm.
Técnica: Óleo sobre lienzo
Se conserva en: Museo Nacional Centro de
Arte Reina Sofía, Madrid.

Otro cuadro con el mismo estilo surrealista de esta época. En esta ocasión el horizonte lo sitúa en la parte superior y además es más difuso al ubicar el instante en un atardecer, lo que hace que el color del cielo no sea el azul de otros lienzos.

El simbolismo radica en el deseo de no ser visto y ver todo. La figura del hombre invisible está compuesta por elementos en distintos planos que hacen necesario un esfuerzo del espectador para ver o bien el conjunto completo, o bien un elemento concreto.

 EL ENIGMA DEL DESEO

 

Autor: Salvador Dalí
Fecha: 1929
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Medidas: 110 x 150 cm.
Se conserva en: Munich, en la Staatsgalerie Moderner Kunst, la antigua Colección Oskar R. Schlag.

En el cuadro aparece un paisaje desértico y extenso que se parece al gran llano de Ampurdán, el lugar de la casa donde Dalí pasó su niñez en Figueras. En el centro hay una enorme roca amarilla en forma de ala con dos agujeros grandes y numerosas cavidades pequeñas. En muchas de las aberturas está escrita la palabra "ma mère" ("mi madre" en francés). Este cuadro, mediante símbolos, no sólo hace referencia a su madre sino también a Gala mediante el león con las fauces abiertas que aparece en el extremo derecho superior del cuadro. El león aparece también en otras pinturas de Dalí como El gran masturbador, siempre anunciando un mensaje erótico y libido.

En un extremo de la roca aparece una cabeza de perfil con un enorme párpado cerrado que aparece constantemente en otros cuadros surrealistas de Dalí como El gran masturbador y La persistencia de la memoria.

Otras de las obsesiones del artista que aparecen en el cuadro, y que se congregan a la izquierda son: el pez, el saltamontes, la mano que sostiene el cuchillo y la cabeza de mujer de largos cabellos.

LA MASIA

Autor: Joan Miro
Fecha: 1922
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Medidas: 132 x 147 cm.
Se conserva en: Galería Nacional de Arte en Washington

Muestra la transición de su pintura de paisaje al surrealismo. Presenta la granja de su familia. Se puede ver la influencia de pintores del surrealismo, porque el cuadro parece bidimensional y hay poca perspectiva. El color del cielo es un azul muy oscuro, al contrario de la fachada de las casas. La casa de la derecha parece el dibujo de un niño porque se puede ver lo que está dentro de la casa. El suelo está seccionado y se pueden ver diversos animales que viven allí. A primera vista parece simple pero cuando se mira profundamente se pueden descubrir muchos detalles y eso es una característica de la pintura de surrealismo.

Naturaleza muerta con Zapatos Viejos

Autor: Joan Miró
Fecha: 1927-1937
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Se conserva en: Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York

Realizada también para el Pabellón español, reproduce la sensación de angustia, de dolor y de pánico que se estaba viviendo en España. Los objetos utilizados adquieren carácter simbólico, como por ejemplo, el zapato que se hace enorme y el tenedor que pincha de forma salvaje una patata.

El Carnaval del Arlequín

 

Autor: Joan Miro
Fecha: 1925
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Medidas: 66 x 93 cm.
Se conserva en: Galería Albrigh- Knox Buffalo

En esta obra, realizada en los años 1924-25, que se encuentra en la Galería de Arte Albright de Nueva York, nos encontramos con un lenguaje poético de signos que sugieren ensoñación, ingenuidad, fantasía y ambigüedad también. Este cuadro tan ambiguo, aparentemente comprensible y a la vez hermético, tiene cierta vivencia poética y un fondo inalcanzable. El propio Miró dijo, refiriéndose a los dibujos preparatorios de esta pintura, que le fueron inspirados por "los terribles delirios del hambre".

Aparecen representados una serie de elementos que se van a repetir posteriormente en otras obras, como las escaleras que pueden servir tanto para reflejar la huída como para la ascensión, o los insectos (parecen fascinarle), su gato, la esfera oscura (el globo terráqueo), etc.

GOLCONDA

Autor: René Magritte
Fecha: 1953
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Medidas: 81 x 100,3 cm
Se conserva en: la colección Menil en Houston, Texas.

La pieza representa una escena de hombres idénticos vestidos con abrigos oscuros y bombines, que parecen estar flotando como globos de helio, con un fondo de edificios y cielo azul.

Es humorístico, pero con una evidente crítica a la convencional eliminación de la individualidad.

La Llave del Campo


Autor: René Magritte
Fecha: 1933
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Medidas: 80 x 60 cm.
Se conserva en: Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza 

La llave del campo (La clef des champs) es un ejemplo singularmente notable de esta presencia oculta de lo misterioso. La ventana es una metáfora del ojo. La ventana es una metáfora del cuadro.

La retina, el cristal y el lienzo se confunden como metáfora de la realidad, como mímesis, como ilusión. A través de una ventana se divisa un paisaje ondulado y suave. Al final de un prado amplio y levemente ascendente hay unos árboles frondosos; sobre ellos, la bóveda de un cielo débilmente azul. 

Nada turbaría la serenidad de este cuadro si no diese la impresión de quebrarse ante nuestros ojos: el cristal de la ventana por la que miramos salta en mil pedazos en el momento mismo de nuestra contemplación. Se deshace en minúsculos trozos que misteriosamente permanecen fieles al cuadro delante del cual se encontraban en forma de lámina transparente. Los fragmentos caídos al suelo no son transparentes; actúan como elementos de un rompecabezas que reproduce el paisaje visto a través de la ventana.

La Condición Humana


Autor: René Magritte
Fecha: 1934
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Medidas: 100 x 81 cm.
Se conserva en: Colección particular, París

Ante una ventana vista desde el interior de una habitación, he colocado un cuadro que representa exactamente la parte del paisaje escondida por la pintura. Así, el árbol oculta el árbol que está detrás, fuera de la habitación.

Para el espectador, ese árbol está a un mismo tiempo en la habitación, sobre el cuadro y fuera, en el paisaje real. Así es como vemos el mundo. Lo vemos fuera de nosotros mismos y a la vez en nuestro interior sólo tenemos una representación", escribió Magritte acerca de este cuadro, en el que se nos pregunta acerca de la realidad y nuestra comprensión de ambas.